El origen del Pueblo Gitano

Precisar el punto de origen exacto del éxodo del Pueblo Gitano, así como las causas que lo originaron, es quizás una tarea tan ociosa como incierta. Existen varias teorías que podrían dividirse a groso modo en dos: la que aportan los propios gitanos y las de los especialistas.
Algunos de los gitanos comparten la idea de pertenencia a una las doce tribus que salieron de Israel, pero la mayoría, reconocemos el origen del Pueblo Gitano en la India. Algunos teóricos apoyan esta teoría en documentos de los siglos XV Y XVI y lingüísticamente en la similitud entre algunos dialectos locales como el sánscrito, el prácrito, el máhrata y el punjabi, con la lengua gitana: El romanés.

Al pueblo Gitano se le atribuye también un erróneo origen egipcio, más "prestigioso", quizá debido a su mejor integración al mundo europeo. Según se sabe, para ser mejor recibidos, el pueblo emigrante se decía peregrino proveniente del Pequeño Egipto (región del Peloponeso). De aquí se origino el nombre de “egiptano” que derivo posteriormente en "Gitano".
Al parecer, algunas de las migraciones verdaderamente permanecieron en uno de los múltiples pueblos de Asia Menor o de Grecia (Modon en Peloponesia) llamado "Pequeño Egipto" dada su prosperidad y de su verdor. El problema consiste en que todas las regiones un poco verdes (no solamente Modon / Methone) eran llamadas "Pequeño Egipto" Como los Rom, buscaban las praderas a la orilla de los ríos para asentarse, los dos elementos se confortaron el uno y el otro para consagrar esta etiqueta de “egipcios”.
Otras fuentes sostienen que entre los siglos IX y X, una gran corriente migratoria penetra hacia el occidente, probablemente hacia Egipto o hacia la Vía de los peregrinos (Creta y el Peloponeso). De aquél periodo viene la denominación de "zíngaros”, posiblemente derivada del término griego medieval "athinganoi", que significa “intocables”. Este denominativo se atribuía igualmente a los magos, adivinos y encantadores de serpientes.
Intentando seguir su rastro en la historia, existe un documento que atestigua que en el 1378 un rey búlgaro cedió un monasterio algunas aldeas de gitanos. La llegada a Europa se sitúa hacia el 1417, y una década más tarde, en el 1427, se habla en París de Gitanos guiados por jefes que se hacían llamar duques o voivodas.
Sin embargo, la razón por la cual ellos abandonaron las tierras de la India, permanece aún en el misterio. Existe la teoría de que originalmente hayan sido sedentarios y que emigraron a otras tierras por causa de situaciones adversas aùn desconocidas.
Hoy ya no existen en India poblaciones específicas claramente emparentadas al pueblo gitano. Los múltiples grupos nómadas, bautizados en India como "Gypsies" no tienen ningún parentesco o relación genética con los Rom. Su denominación proviene de la policía colonial inglesa quien, en el XIX, llamó a estos grupos "Gypsies" por analogía con los "Zingaros" de Inglaterra, y les aplicaron las mismas reglamentaciones discriminatorias que a los Gypsies de Gran Bretaña.

Cierto es que el elemento nómada persiste en la identidad gitana, pero no por ello se debe comparar a los Rom con todo grupo que presente este rasgo dentro de sus costumbres. Buscar entre los "Gypsies" indios a los “parientes” de los Rom parece tan absurdo como empeñarse en buscar entre los conductores de taxi de Moscú a los “parientes” conductores de taxi rusos de París.
La obstinación en este tipo de planteamiento es sin duda una de las razones del retraso de las búsquedas en ese dominio.

*Importante ver el artículo:
¿Qué sabemos hoy de nuestra historia?

Leyendas y relatos a cerca del origen Gitano

Antiguamente los gitanos eran confundidos con turcos ya que indirectamente, provenían de las tierras de quienes se consideraba “infieles”, por lo tanto eran clasificados como enemigos de la iglesia, la cual, además condenaba la cartomancia y la lectura de la mano que los gitanos solían practicar. Se llego al punto de usar la Biblia para considerarlos descendientes de Cam, por lo tanto malditos (Génesis 9:5).
También están presentes otras leyendas propagadas desde el siglo XIX, risoriamente más piadosas, como aquélla que cuanta de una “vieja bohemia” que escondió en su hatillo al niño Jesús salvándole así de la matanza de los Santos Inocentes. En recompensa de esta buena acción, los “Bohemios” (entiéndase gitanos) tienen "derecho” de robar hasta cinco céntimos por día, sin que sea contado como un pecado.
Son incontables las leyendas antiguas que intentan explicar el origen y algunas de las características del pueblo gitano. Por ejemplo aquélla que cuenta que los gitanos no descienden de Adán y Eva, sino de Adán y otra mujer que lo acompañó en el paraíso, antes que Eva. Posiblemente se trataba de Lilith. En otra historia se cuenta que un herrero gitano, sordo al consejo de un ángel, fabricó los clavos que crucificaron a Cristo. Se cuenta que después de haber forjado tres de los clavos de la crucifixión, el gitano intentó sin éxito enfriar el cuarto y este permaneció hirviendo al rojo vivo dentro del cubo de agua. Los soldados romanos, impacientes por la espera, se llevaron solamente tres de los cuatro clavos originales para la crucifixión. A su partida, el herrero gitano se retiró a su casa y al contarle a su mujer lo sucedido y advirtió la presencia del cuarto clavo que seguía brillando al rojo vivo junto a sus pies. Así, a donde quiera que el herrero iba, se encontraba con la terrible aparición del cuarto clavo. De aquí la condición de ser un pueblo perseguido.
Otra versión cuenta que los gitanos robaron el cuarto clavo haciendo más dolorosa la crucifixión del Señor. Es también conocido el relato que cuenta que la Virgen María estaba tiñéndose el cabello con henna cuando fue avisada de que, pese a la advertencia de un ángel, un herrero gitano había forjado los clavos para la crucifixión de su hijo. María lanzo el recipiente de henna contra la pared, maldiciendo este pigmento y condenando a todos los gitanos a vagar eternamente.
La versión gitana de esta leyenda dice que fue una gitana robó el cuarto clavo de la crucifixión , evitando de esta manera mayor suplicio a Jesucristo, y por ello, Dios los considero su pueblo favorito, excentandolo del trabajo físico, “de ganar el pan con el sudor de su frente” como a la mayoría de los hombres que debían cumplir con el pecado original.
Otra leyenda basada en un relato del poeta Firdousi cuenta que un rey persa, el muy piadoso Hamza de Ispahán, hizo venir en el siglo IV a 12000 músicos Louris (gitanos) para distraer a su pueblo. A cada uno le dio un saco de trigo, un buey y un burro y la orden de trabajar la tierra por la mañana y tocar música por la noche. Transcurrido un año el soberano les pidió cuentas de los bienes entregados. Los louris se habían comido el trigo y el buey y esto causó que fueran destinados a vagar por los caminos del mundo montando sus burros y llevando a cuestas la maldición de aquél soberano.

El anacronismo y la estructura de las múltiples leyendas a cerca del relativo origen de los gitanos en ocasiones pueden traducirse en un esfuerzo por justificar el rechazo hacia el pueblo rom, dada la terrible incomprensión de sus características culturales. Sin embargo, debe tomarse en cuenta que estas historias aunque revisten un interés folklórico, permiten el acercamiento a este tema desde varias disciplinas de búsqueda.

El rechazo hacia el Pueblo Gitano

Se sabe en un principio los gitanos fueron bien recibidos debido al carácter mítico de sus orígenes. Estos dejaron una impresión profunda en la sociedad medieval y despertaron una gran curiosidad que por causa de las diferencias culturales con la población sedentaria, en poco tiempo se transformó en hostilidad.
La imagen de los gitanos fue empeorando con la presencia de mendigos y grupos de ex militares que compartieron las escasas posibilidades de asentamiento y encontraron la supervivencia al margen de la sociedad.
Los prejuicios ya existentes aumentaron la convicción difundida en Europa de que la piel obscura era una señal de inferioridad y maldad, pese a que esta etnia era y sigue siendo bastante heterogénea. Es claro que, entre los recién llegados, eran los "negros", los más "visibles"; y fueron aquellos quienes impresionaron las poblaciones. La falta de una conexión histórica hacia una patria determinada o a un origen cierto, no consentía en reconocerlos como un grupo étnico, aunque por mucho tiempo fueron clasificados como egipcios.
Se consideraron también una amenaza a las corporaciones, que tendían a excluir la competencia en la artesanía, sobre todo en la elaboración de metales.
El clima de sospechas y prejuicios se advierte en la multiplicación de leyendas y proverbios tendientes a crear a los gitanos una mala fama. De los prejuicios se pasó, poco a poco a formas más notables de discriminación, hasta llegar a verdaderas persecuciones.
La diferencia cultural Gitana ha sido asediada tanto social como institucionalmente. Han sido innumerables las disposiciones legales o populares destinadas a diezmar física y culturalmente a los gitanos. En 1499, tomó vigencia la primera pragmática antigitana, una legislación clara y expresamente racista en contra de este pueblo, en la cual se encomendaba a la Guardia Civil el control de gitanos por el simple hecho de serlo. (Esta ley estuvo vigente hasta 1978). En Servia y Rumania el pueblo gitano fue esclavizado y la “caza del gitano” se realizó con crueldad refinada.
En la segunda guerra mundial, más de medio millón de gitanos fueron exterminados junto con los judíos o fueron sujetos a experimentos terribles de índole diversa. La historia poco informa a cerca de estos sucesos.
Actualmente, los Gitanos están presentes en todos los países europeos, en el cercano Oriente, en el norte de África, en Australia, en todo el continente Americano. Debido a la ausencia de censos no se tiene un dato exacto a cerca de la población gitana pero se estima una cifra de 12 millones de individuos registrados pese a que estas fuentes de información no siempre ciertas y verificables.
La hostilidad hacia los Gitanos ha tomado en el curso de la historia múltiples giros. Pese a ello, de alguna extraña manera la identidad gitana, explosión de diversidad, vitalidad, adaptabilidad, sigue conservando su amor particular hacia la vida.


Bibliografía:
Marcel Courthiade 1 Inalco, Uri & Romani Baxt
El Origen del Pueblo Rom, Realidad y leyendas
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The Gypsies, Wanderers in time.
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