La lengua Romani


Basado en un texto de Carlos Muñoz Nieto

Distanciados entre si por miles de kilómetros, rodeados de lenguas nacionales mayoritarias muy dispares y sin contacto físico reciente, los gitanos conservan el mismo idioma: La lengua Romanì.
A diferencia de lo que la mayoría de la gente cree, la lengua gitana no se limita al uso anárquico de determinados vocablos de origen marginal. De hecho, es una lengua viva, en constante evolución al igual que la propia cultura gitana, con gran capacidad para hacer suyas las voces procedentes de otros idiomas y a la vez capaz de enriquecer otras lenguas con las que ha convivido.
Sin saberlo, algunas personas utilizamos palabras que son de origen gitano, a veces empleadas con su significado original y en otras ocasiones adaptadas al contexto; palabras tales como “chavo” – (chico),“chalado” – (loco),“pirar” – (irse, andar), “jeta” – (cara), “fusca” –(pistola), signar o chingar -(hacer el mal), entre otras.

Se considera que el romanes (termino usado entre los gitanos para hacer mención al idioma como tal) es una lengua descendiente del antiguo indoeuropeo o sánscrito. Se enmarca dentro de la familia de lenguas neoindias, y dentro de las mismas es una de las más antiguas.
Debido a que el elemento asiático de la lengua romani presenta una gran estabilidad en sus formas, se han desarrollado teorías que sostienen que toda la población original del Pueblo Gitano, provino de una misma región de la India. Esta base asiática solo presenta una división dialéctica en la expresión verbal, mientras 8 que todas las otras divisiones dialécticas aparecieron mas tarde, ya en suelo europeo.
Aunque diferentes entre si, pero con una misma esencia, los distintos dialectos permiten la comunicación básica entre la mayor parte de ellas, aunque el vocabulario de cada región es diferente.

Desde que los primeros gitanos partieron del norte de la India, recorrieron muchos caminos entrando en contacto con pueblos muy diversos. Al convivir entre ellos, incorporaron al idioma propio nuevas palabras de muy distinto origen etimológico, debido a la falta de vocablos para definir algo inexistente hasta ese momento para su cultura. Esto hace que todos los dialectos gitanos presenten diferencias en el vocabulario tomado del contacto con nuevas realidades: Términos administrativos, técnicos, flora, fauna, alimentación y costumbres locales.

El romanes tiene voces persas, armenias, turcas, griegas, rumanas, rusas, serbias, españolas etc. Para algunos filólogos es casi posible visualizar la ruta seguida por los gitanos atendiendo a la procedencia de parte de su vocabulario.
Este idioma no había tenido un alfabeto propio hasta hace relativamente poco tiempo. En 1990 deja de ser una lengua ágrafa cuando se presenta el Alfabeto Gitano, durante el IV Congreso Mundial Gitano celebrado en Varsovia. Aunque nadie duda de su utilidad, el alfabeto gitano no es muy popular todavía y en la actualidad se encuentra en proceso de difusión.

El declive de la Lengua Romani

A través de la historia humana, el idioma ha sido una expresión cultural que ha marcado de forma notoria la diferencia con respecto a la cultura mayoritaria.
Debido al histórico rechazo hacia el pueblo gitano, desde el siglo XVII se tomaron disposiciones para erradicar esta lengua y por consiguiente toda una identidad cultural.
En 1633 se prohibió oficialmente el uso del romanees y desde esta fecha, quedo condenado a un progresivo declive.
Quizás por miedo al rechazo y a la persecución, este idioma comenzó a diluirse y sus pilares gramaticales se deterioraron a tal grado que en algunos grupos gitanos, la lengua romani casi desapareció. Un ejemplo claro es el caso de España, donde tras la desaparición del romanees surgió una jerga denominada como kaló, la cual no se considera como dialecto, ya que carece de gramática propia. (Este fenómeno lingüístico es llamado pogadolecto). El kaló consiste en la mezcla de la gramática de las lenguas de España con léxico gitano, influenciado por la fonética local. Hablando en kaló resultaría imposible tener una conversación fluida con cualquier hablante de romanees, limitándose el entendimiento a una serie de vocablos.
En algunas zonas aisladas del País Vasco existe un grupo de gitanos que hablan una peculiar mezcla de euskera y lengua romani, pero a diferencia de otros gitanos españoles, estos han conservado más gramática gitana que el resto. Ellos mismos llaman romanchela a esta fusión.
Otros asentamientos gitanos han realizado una labor casi heroica por conservar la manera original de nombrar al mundo. Aunque en cifras minoritarias, es el único idioma que se habla de forma natural en todos los países de la Unión Europea, parte de Asia, América y Australia.
El rescate de la lengua gitana es una tarea ardua pero no por ello menos real. Estos esfuerzos realizados han hecho que el romanes sigua siendo una lengua viva, en constante evolución al igual que la propia Cultura Gitana.

Bibliografía:
Marcel Courthiade 1 Inalco, Uri & Romani Baxt
El Origen del Pueblo Rom, Realidad y leyendas
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The Gypsies, Wanderers in time.
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