Nubia Rodríguez
Pedagoga / Politóloga

"Mi imaginación danza arrastrada por el viento..."

Es una forma de expresar los sentimientos profundos del alma que todo ser humano trae a cuestas. La música, el canto y la danza nos guían a través de diversos caminos que confluyen y/o se enlazan entre si permitiéndonos encontrarnos con nosotros mismos, con nuestros semejantes es decir, con todo un pueblo y una cultura.
Cantos, música y danzas de libertad, sueños, lágrimas por el amor perdido o añorado, amor y pasión, olvido, enojo, alegría de vivir y saber que existes, sentimientos que muchas veces se encuentran ocultos o perdidos en los rincones del ser humano y que gracias a estas artes tan bellas puedes mojarte en su manantial infinito y expresarlos.
Me permiten sentir, poder decir que mi imaginación danza arrastrada por el viento en noches de plenilunio, al abrigo de la hoguera, o al compás del derbake, al canto melancólico del violín, o al sonar de los crótalos, al palmear de las manos en noches estrelladas, al escuchar las dulces o bravías notas de canto y de ojos moros que inquisidores observan e invitan a perderse en esta danza sin fin.

De mis maestros (en particular el agradecimiento y la estimación a Lila Zellet Elías por su paciencia) y de mis compañeras el agradecimiento por el aprendizaje, la convivencia que día con día me recuerdan que soy una o muchas al estar con ellos.